Soy Cristina Koziy, podóloga colegiada (nº 838 463 821) y graduada por la Universidad Católica de Valencia. La uña encarnada es uno de los motivos de consulta más frecuentes que veo, tanto en Centro Médico Almenara como en las visitas a domicilio en Valencia. En este artículo te explico qué es exactamente una uña encarnada, qué puedes hacer tú en casa sin empeorarla, qué no debes hacer nunca y en qué momento conviene que te vea un podólogo.
Qué es una uña encarnada
Una uña encarnada (onicocriptosis) aparece cuando el borde lateral de la uña se clava en la piel que la rodea. Casi siempre ocurre en el dedo gordo, aunque puede afectar a cualquier dedo. La piel reacciona con dolor, enrojecimiento e inflamación. Si el borde sigue clavado, la zona puede infectarse y aparecer pus o un tejido rojizo y blando que sangra con facilidad.
No es una lesión grave en sí misma, pero tiende a empeorar si se ignora o si se intenta resolver en casa con tijeras o alicates. Por eso merece atención temprana.

Por qué aparece
Las causas más habituales que veo en consulta son:
- Corte incorrecto de la uña. Cortarla demasiado corta o redondear las esquinas deja un borde que, al crecer, se clava en la piel.
- Calzado estrecho o de punta. La presión lateral continua empuja la piel contra la uña.
- Forma de la uña o del dedo. Algunas uñas son más curvadas de nacimiento y tienen más tendencia a encarnarse.
- Deporte de impacto. Fútbol, running o cualquier actividad con golpes repetidos en la puntera.
- Sudoración y humedad. La piel blanda cede con más facilidad.
- Un traumatismo previo en el dedo, por ejemplo un pisotón o un golpe.
Conocer la causa importa porque, si no se corrige, el problema puede volver aunque se haya tratado bien.
Qué puedes hacer en casa (y qué no)
Si la molestia acaba de empezar, hay dolor leve, un poco de rojez y no hay pus, estas medidas suelen ayudar a que la zona se calme mientras pides cita:
- Lava el pie con agua tibia y jabón neutro una o dos veces al día. Sécalo bien, sobre todo entre los dedos.
- Usa calzado ancho o abierto esos días para quitar presión al dedo.
- Evita apretar, pinchar o «vaciar» la zona.
- Si tienes diabetes, problemas de circulación o tomas anticoagulantes, no esperes a ver cómo evoluciona: pide cita cuanto antes.
Lo que no conviene hacer, y lo digo porque lo veo cada semana:
- No cortes el borde clavado con tijeras, cortaúñas o alicates. Es muy fácil dejar una espícula (un fragmento de uña escondido bajo la piel) que empeora la inflamación.
- No introduzcas algodón, hilo dental ni objetos bajo la uña.
- No apliques productos callicidas ni ácidos: están pensados para la piel dura, no para una herida.
- No tomes antibióticos sin indicación de un profesional.
Estas pautas son orientativas y no sustituyen una valoración presencial. Un dedo que duele puede tener detrás una uña encarnada, pero también otras causas, y eso solo se distingue explorándolo.
Cuándo acudir al podólogo
Pide cita si (y asegúrate de que sea un podólogo colegiado: puedes comprobarlo en el buscador del Colegio de Podología de la Comunitat Valenciana):
- el dolor no mejora en dos o tres días con las medidas anteriores,
- hay pus, calor, hinchazón que avanza o fiebre,
- la uña se encarna con frecuencia, aunque el episodio actual sea leve,
- tienes diabetes, aunque no haya dolor (la sensibilidad en el pie puede estar reducida y el daño avanzar sin que lo notes; el Consejo General de Podólogos explica por qué el pie diabético necesita revisión profesional),
- es un niño o adolescente: en esta edad es muy común, y tratarlo bien pronto evita que se convierta en un problema repetido.
Cómo lo trato en consulta

El tratamiento depende de la fase en la que esté la uña. En la primera visita exploro el dedo, valoro si hay infección y te explico las opciones.
Tratamiento conservador. En casos leves o moderados, retiro con instrumental estéril el borde de uña que se clava, limpio la zona y te enseño cómo cortar la uña a partir de ahora. Suele ser una sola sesión y se sale caminando.
Cirugía ungueal con matricectomía química. Cuando la uña se encarna de forma repetida, o el borde está muy clavado, la opción habitual es un procedimiento menor con anestesia local en el propio dedo. Se retira la porción lateral de la uña y se trata la matriz (la raíz de ese borde) con un agente químico para que esa parte no vuelva a crecer. Es una cirugía menor: se realiza con anestesia local en una sala quirúrgica podológica preparada para ello, no en el gabinete habitual de consulta. La intervención en sí dura unos minutos (con la preparación y la cura, la cita puede durar hasta unos 45 minutos), no requiere ingreso hospitalario y la recuperación habitual es de pocos días con curas sencillas en casa. Como en cualquier procedimiento, existe una pequeña posibilidad de recidiva o de molestias en la cicatrización; lo comento con cada paciente antes de decidir.
En pacientes con diabetes o con problemas de circulación la pauta de curas y seguimiento es más estrecha. Puedes leer más en la página de pie diabético.
Cómo evitar que vuelva

- Corta la uña recta, sin redondear las esquinas, y no demasiado corta: el borde debe sobresalir ligeramente de la piel.
- Usa una lima en lugar de tijeras para las esquinas.
- Elige calzado con puntera ancha, especialmente para deporte.
- Mantén los pies secos y cambia de calcetines si sudas mucho.
- Si tienes la uña muy curvada o antecedentes, una revisión periódica con el podólogo permite actuar antes de que duela.

Preguntas frecuentes
En fases muy iniciales, con calzado ancho y buena higiene, la molestia puede desaparecer. Si el borde ya está clavado o hay inflamación, lo habitual es que no se resuelva sin retirar ese fragmento de uña.
La retirada conservadora se tolera bien en la mayoría de los casos. La cirugía ungueal se hace con anestesia local, de modo que durante el procedimiento no se siente dolor; después puede haber molestias leves que se controlan con analgésicos habituales.
La mayoría de los pacientes vuelve a su actividad normal en pocos días, con curas sencillas en casa y calzado cómodo. El tiempo exacto depende de cada persona y de si había infección previa.
Después de una matricectomía química, la recidiva es poco frecuente, pero posible. Mantener un corte correcto y un calzado adecuado reduce el riesgo.
El podólogo es el profesional sanitario que trata directamente la uña encarnada, incluida la cirugía ungueal. Si hay fiebre o signos de infección que se extienden por el pie, conviene una valoración médica sin demora.
Fuentes
- Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos: pie diabético
- Colegio Oficial de Podología de la Comunitat Valenciana: información para pacientes y buscador de podólogos colegiados
Dra. Koziy · Podología
Consulta: Centro Médico Almenara, Carrer de la Serra d’Espadà 4, 12590 Almenara (Castellón). Visitas a domicilio en Valencia y área metropolitana.
Tel. 962 62 34 46 · WhatsApp +34 633 300 297
Más información sobre el tratamiento: Uña encarnada en Valencia.