Lesiones víricas que duelen al pisar y no desaparecen solas. Diagnóstico diferencial con callo y tratamiento personalizado según tipo, tamaño y tiempo de evolución.
Las verrugas plantares (también llamadas papilomas plantares) son lesiones de la piel del pie causadas por el Virus del Papiloma Humano (VPH), en particular los serotipos 1, 2, 4, 27 y 57. No son callos — aunque a veces se confunden — y no desaparecen solas con cremas hidratantes ni con limado.
El virus entra por pequeñas grietas o maceración en la planta del pie, normalmente tras caminar descalzo en suelos húmedos compartidos: piscinas, vestuarios de gimnasio, duchas comunitarias, hoteles. Una vez dentro, la verruga puede tardar semanas o meses en aparecer, y suele localizarse en zonas de presión: talón, cabezas metatarsales, dedos.
El detalle clínico que distingue una verruga de un callo: la verruga duele al pellizcar lateralmente, no al presionar de arriba. El callo, al revés. Además, la verruga suele tener pequeños puntos negros visibles en su superficie — son los capilares trombosados que la alimentan.
No esperes a que sean varias o muy grandes. Las verrugas plantares se tratan mejor cuanto antes:
No existe un único tratamiento mejor para todas las verrugas. La elección depende del tamaño, profundidad, número de lesiones, edad del paciente y tiempo de evolución. En consulta valoro y propongo:
En la primera visita te explico qué tratamiento te conviene según tu caso, cuántas sesiones aproximadas vas a necesitar y qué hacer en casa entre sesiones para acelerar la resolución.
Las verrugas plantares se contagian con facilidad y la reinfección es frecuente si no se cambian los hábitos. Recomendaciones esenciales:
Depende del tamaño y la profundidad. La mayoría se resuelven en 2-4 sesiones espaciadas cada 2-3 semanas. Las verrugas grandes o en mosaico pueden requerir 6-8 sesiones combinando técnicas.
La crioterapia produce una molestia breve durante la aplicación (sensación de quemazón intensa que dura segundos). Los tratamientos químicos no duelen al aplicarse pero pueden generar molestia entre sesiones. La cirugía menor se hace bajo anestesia local — no duele en el momento.
Sí, en general. Te indico cómo cubrir la zona y qué tipo de calzado usar. En tratamientos quirúrgicos hay un periodo de reposo de 7-14 días.
El virus se contagia por contacto directo o a través de suelos húmedos compartidos. En casa, evita compartir toalla, calcetines y zapatillas mientras la verruga esté activa. Una vez resuelta, no hay riesgo.
Las recurrencias son posibles si el sistema inmune no elimina por completo el virus. La mejor prevención es completar todo el tratamiento (no abandonar a la primera mejoría) y mantener los hábitos de higiene.
Tratable y mejor cuanto antes. En niños prefiero técnicas no agresivas: crioterapia suave o ácidos a baja concentración. Lo cuento todo a los padres en la primera visita.
Una sesión y caminas distinto.